También conocidas como lámparas de bajo consumo.
El principio de funcionamiento es el mismo que en los tubos fluorescentes tradicionales. La diferencia es que se fabrican en medidas mucho más pequeñas y con un anclaje idéntico al de las bombillas tradicionales, como por ejemplo las clásicas roscas en sus diferentes medidas.
VENTAJAS DE LA LUZ FLUORESCENTE
Se reduce el consumo eléctrico a la quinta parte frente a las bombillas de tungsteno tradicionales. Se multiplica por diez su vida útil.
Este elevado número de horas de funcionamiento es muy práctico en el caso de lámparas colocadas en techos altos o lugares de difícil acceso, puesto que divide por diez el trabajo necesario para reemplazarlas.
En el caso de las modernas lámparas fluorescentes compactas la naturaleza de la luz que emiten ha sido mejorada para resultar más cálida que, por ejemplo, las frias luces de los parkings. También se han solucionado las variaciones rápidas en la cantidad de luz emitida, coloquialmente el tintineo.
INCONVENIENTES DE LA LUZ FLUORESCENTE
Son variados y en general conocidos, pero vamos a repasarlos brevemente.
El contenido de mercurio es significativo en casi todos los modelos de lámpara fluorescente. En el momento de deshecharlas, eso nos puede obligar a incurrir en costes adicionales de reciclaje o no cumplir normativas legales de nuestra zona.
Los reguladores de intensidad de luz, a los que muchos de nosotros estamos acostumbrados, no funcionan con las lámparas fluorescentes. Para hacerlo sin dar problemas tendrían que ser de un diseño especial. Lo mismo ocurre con reguladores horarios, mandos a distancia, etc.
No se comercializan lamparas fluorescentes compactas que sean utiles como foco de luz proyectada a un área peqeña y específica y tampoco que resistan bien las bajas temperaturas frecuentes en algunos países.
Pensamos que para los usos domésticos habituales, la iluminación LED triunfará sobre las lámparas fluorescentes compactas en muy pocos años. Pero una condición para que eso ocurra, es que las bombillas LED atraviesen todo el proceso de rebaja de precio y de disponibilidad en el comercio, que ya han atravesado las bombillas fluorescentes y que para el público general siguen siendo las únicas que conoce como de bajo consumo.